Habilidades de lenguaje receptivo en adolescentes y jóvenes adultos
 

 
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En este artículo presentamos un estudio comparado sobre las habilidades referidas estrictamente al lenguaje receptivo de adolescentes y adultos jóvenes con síndrome de Down o con síndrome X-Frágil. Determinaremos si los dos síndromes se caracterizan por perfiles distintos de lenguaje receptivo.


El síndrome de Down y el síndrome X-Frágil son las dos causas genéticas más frecuentes de discapacidad intelectual. Cada uno de estos síndromes se acompaña de una constelación de secuelas de carácter físico y de conducta. La mayoría de las personas con síndrome de Down funcionan en el grado ligero a moderado de discapacidad intelectual. El espectro de afectación en el síndrome X-Frágil es todavía más amplio.

De modo casi invariable, el síndrome de Down presenta problemas de lenguaje y, aunque menos estudiados, también se han descrito problemas de lenguaje en el síndrome X-Frágil. En este trabajo presentamos un estudio comparado sobre las habilidades referidas estrictamente al lenguaje receptivo de adolescentes y adultos jóvenes con síndrome de Down o con síndrome X-Frágil. Determinaremos si los dos síndromes se caracterizan por perfiles distintos de lenguaje receptivo.

Los problemas de lenguaje y habla se encuentran entre los obstáculos más destacados y limitantes a los que se enfrentan las personas con síndrome de Down. Muestran un retraso sustancial en la edad a la que emiten su primera palabra hablada. Incluso, después de empezar a emitir las palabras, progresan muy lentamente en la adquisición de nuevas habilidades en prácticamente todas las áreas del lenguaje expresivo. Al comienzo del desarrollo, el lenguaje receptivo aparece como menos problemático que el expresivo. Y ciertamente, la mayoría de los niños pequeños con síndrome de Down muestran niveles de lenguaje receptivo que guarda proporción con los valores de su crecimiento cognitivo no lingüístico, como es la edad mental no verbal. Al llegar a la adolescencia, sin embargo, la comprensión de la sintaxis va quedando por detrás de la edad mental no verbal. La comprensión del vocabulario continúa manteniéndose paralela, o incluso la supera, con respecto a la edad mental no verbal durante la adolescencia y primeras fases de la adultez.

A estas edades se puede predecir el desarrollo de la sintaxis y del vocabulario receptivos mediante juegos de variables que son parcialmente diferentes, lo que sugiere que las dificultades sintácticas y léxicas de las personas con síndrome de Down pueden ser debidas en parte a procesos o mecanismos diferentes. En consecuencia, la naturaleza de las intervenciones que hayan de mejorar estas diferentes propiedades del lenguaje habrán de ser también diferentes.

A partir de estas premisas, uno de los objetivos de este trabajo fue determinar si el patrón de relaciones entre la sintaxis receptiva, el vocabulario receptivo y la edad mental no verbal que caracterizan a los adolescentes y adultos jóvenes con síndrome de Down era similar al que caracteriza a las personas con síndrome X-Frágil.


MÉTODOS

Para ello analizamos los niveles relativos de desarrollo que se alcanzaron en las evaluaciones de estas propiedades en los siguientes grupos: 25 adolescentes y jóvenes adultos con síndrome de Down, 19 adolescentes y jóvenes adultos con síndrome X-Frágil y 24 niños con desarrollo normal que poseían un nivel cognitivo similar.
Las características de los participantes quedan expuestas en la tabla que acompaña esta nota.

Se seleccionó a los participantes de modo que los 3 grupos mostraran una edad mental no verbal que fuera similar. Además, los participantes con síndrome de Down y síndrome X-Frágil fueron seleccionados de modo que, como grupo, fueran parejos tanto en el CI no verbal como en la edad cronológica.

Se midió el lenguaje perceptivo mediante el "Test de Comprensión Auditiva del Lenguaje". La cognición no verbal (en términos de CI y de edad mental) fue evaluada mediante los tres subtests de la prueba de Stanford-Binet. Su utilización exige una instrucción verbal mínima por parte del participante, el cual responde de modo no verbal.

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RESULTADOS Y CONCLUSIONES

En términos de niveles medios de ejecución, observamos que las personas con síndrome de Down alcanzaron una puntuación total en el Test de Comprensión Auditiva del Lenguaje que fue inferior al grupo de similar edad mental con síndrome X-Frágil, y ligeramente inferior al del grupo con desarrollo normal. Este resultado coincide con el de otros estudios anteriores y sugiere que en la adolescencia, las personas con síndrome de Down presentan mayores problemas en el lenguaje receptivo que lo que cabría esperar a juzgar por su desarrollo cognitivo no verbal.

Los participantes con síndrome de Down alcanzaron puntuaciones en los tests de Comprensión Auditiva del Lenguaje que fueron mayores para el subtest de clases y relaciones de palabras que para los subtests de morfemas gramaticales y de elaboración de frases. Este resultado coincide también con los de otros trabajos y sugiere que la comprensión de la sintaxis resulta más problemática que la comprensión del vocabulario en los adolescentes y adultos con síndrome de Down.

En su conjunto, lo que nos están indicando estos resultados es que en la intervención del lenguaje de este grupo de edad, habrá de prestarse atención considerable a incrementar las habilidades sintácticas, y habrá de ponerse mayor esfuerzo en mejorar estas habilidades sintácticas que las estrictamente léxicas.

La sintaxis receptiva y el vocabulario receptivo, guardan una fuerte relación con el desarrollo cognitivo (edad mental no verbal). Esto es cierto incluso para los participantes con síndrome de Down, a pesar de que mostraron una asincronía entre los niveles medios de adquisición de la sintaxis receptiva y del vocabulario receptivo.

En contraste con las personas con síndrome de Down, las que tienen síndrome X-Frágil no se distinguieron del grupo control con desarrollo normal en el Test de Comprensión Auditiva del Lenguaje, y las puntuaciones fueron similares para los 3 subtests. Este resultado sugiere que las personas con síndrome X-Frágil alcanzan niveles equivalentes de desarrollo en la sintaxis receptiva, en el vocabulario receptivo y en la cognición no verbal durante la adolescencia y comienzo de la edad adulta. Las intervenciones para mejorar el lenguaje, por tanto, no tienen por qué ser diferentes para cada una de estas áreas, sino que se han de enfocar de modo similar en todas ellas, la sintáctica y la léxica.


COMENTARIOS

El presente trabajo demuestra palpablemente las diferencias que pueden existir en las características de los diversos síndromes que cursan con discapacidad intelectual. Incluso cuando se aprecia que varios de ellos muestran problemas en una determinada actividad, como es el lenguaje, se marcan diferencias a la hora de analizar las propiedades diversas del lenguaje; y eso es importante porque señala la dirección que debe seguir una correcta intervención educativa.

Sabemos que en las personas con síndrome de Down la capacidad receptiva del lenguaje es superior y se desarrolla mejor y antes que la capacidad expresiva. Pero el trabajo nos dice que, incluso en la receptiva, es superior lo que se refiere al área del léxico que a la de la sintaxis. De nuevo, la sintaxis aparece como el punto más débil del lenguaje verbal de las personas con síndrome de Down, y es sin duda uno de los objetivos que se han de atender de manera más constante y sistemática. Sabemos que, aún superada la adolescencia, es una peculiaridad del lenguaje que puede ser mejorada, y a ello hay que dedicar la atención y el esfuerzo de la intervención, incluso durante la edad adulta.

Fuente: Canal Down21.

Leonard Abbeduto, Melissa M. Murphy, Stephanie W. Cawthon, Erica K. Richmond, Michelle D. Weissman, Selma Karadottir, Anne O’Brien.American Journal of Mental Retardation 108(3): 149-160, 2003.
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